Amrica latina: el hambre en tierra frtil

por Mariela Loza Nieto, mayo, 2010

 

Hambre en Amrica LatinaEl Artculo 25 de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos, establece que: "Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, as como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentacin, el vestido, la vivienda, la asistencia mdica y los servicios sociales necesarios".

Queda claro que dicho documento hace nfasis en la alimentacin como derecho inalienable del ser humano, sin embargo, en Latinoamrica y el Caribe, a pesar de ser el mayor productor de alimentos en el mundo, desde donde se exportan grandes cantidades de excedentes, 54 millones de personas padecen hambre, de acuerdo con datos de la FAO.

Antes de continuar retomaremos algunos conceptos de la misma FAO (1):

Subnutricin: ( Inseguridad alimentaria crnica) la ingestin de a limentos no cubre las necesidades de energa bsicas de manera continua.

Malnutricin: estado patolgico debido a la deficiencia, el exceso o la mala asimilacin de los alimentos.

Desnutricin: estado patolgico resultante de una dieta deficiente en uno o varios nutrientes esenciales o de una mala asimilacin de los alimentos. Hay 3 tipos:

1. Desnutricin aguda : Deficiencia de peso por altura (P/A). Delgadez extrema. Resulta de una perdida de peso asociada con periodos recientes de hambruna o enfermedad que se desarrolla muy rpidamente y es limitada en el tiempo.

2. Desnutricin crnica : Retardo de altura para la edad (A/E). Asociada normalmente a situaciones de pobreza, y relacionada con dificultades de aprendizaje y menos desempeño econmico.

3. Desnutricin global : Deficiencia de peso para la edad. Insuficiencia ponderal. Indice compuesto de los anteriores (P/A x A/E = P/E) que se usa para dar seguimiento a los Objetivos del Milenio.

La malnutricin crnica se increment en Latinoamrica por la crisis econmica que condujo a elevarse el nmero de personas que la padecen en casi 10 millones.

En Mxico, por ejemplo, 23 millones de personas se encuentran en grado de "inseguridad alimentaria severa y moderada", mientras que 25.8 millones, en "inseguridad alimentaria leve", esto de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluacin de la Poltica de Desarrollo Social (Coneval).

El mismo instituto señala que 11.2 millones ni siquiera pudieron adquirir una canasta bsica de alimentos mensuales, valuada en 864 pesos mexicanos, unos 72 dlares o aproximadamente 48 euros.

Otro ejemplo, Brasil, recientemente el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Derecho a la Alimentacin, destac logros de ese pas en cuanto a un "notable progreso en la lucha contra el hambre", al hacerlo se refiri a la reduccin del 73% en los niveles de desnutricin infantil entre 2002 y 2008.

Sin embargo, agreg que se necesitan medidas ms eficaces, puesto que "la inseguridad alimentaria persiste en 37% de los hogares brasileños". Adems, aclar que existen 100 millones de hectreas de tierra ocupadas ilegalmente por grandes propietarios rurales, mientras que la reparticin de stas para los pueblos indgenas y afrodescendientes se est llevando a cabo de forma lenta.

Guatemala es un caso extremo, en donde la situacin a llevado a la Organizacin de las Naciones Unidas a lanzar un llamamiento humanitario, en marzo de este año, solicitando ayuda urgente, debido a que cientos de personas estn en amenaza de muerte y otros miles padeciendo desnutricin crnica.

En el cable, hecho pblico mediante la RadioONU, se solicita a la comunidad internacional fondos por 34 millones de dlares que se utilizaran en alimentos, servicios de salud y agua potable para aproximadamente 680 mil personas.

Ya en artculos anteriores hemos tocado el tema de la situacin de pobreza que viven las y los guatemaltecos (ver "Violencia contra la mujer, el dolor latente"), esto se ha agravado por la fuerte sequa que est azotando al pas, que se ha declarado la peor en 30 años.

En Honduras, a la terrible situacin poltico-social que desencaden el Golpe de Estado, se le ha de sumar que la falta de lluvias durante el 2009, ha dejado secuelas que hacen an ms vulnerables a las comunidades principalmente de la zona rural.

Los cultivos de maz y frijol fueron los ms afectados dentro de la franja productiva del centro y sur. De acuerdo con datos de la Oficina de Coordinacin de Asuntos Humanitarios de la ONU, ms de 110 mil niñas y niños en Guatemala y el sur de Honduras estn sufriendo los estragos de la hambruna.

Honduras, vive, de por s, una difcil situacin con ms de 120,000 personas en la pobreza, mientras que 100,000 sufren malnutricin. Segn el Programa Mundial de Alimentos, es necesario tomar medidas precautorias urgentes sobre todo en las zonas ms vulnerables, esto debido a que hasta 200 mil familias de las zonas sur, sudoccidental y sudoriental estaran en riesgo de hambruna.

En Colombia, tan slo en 2009, ms de 100 niñas y niños nativos murieron de hambre, adems, organizaciones sociales han señalado que en el departamento de Nariño, son 5 mil de ellas y ellos los que se enfrentan a la desnutricin.

Estos datos forman parte de las cifras que han llevado a la Federacin Internacional de Derechos Humanos a asegurar que "La situacin del derecho a la alimentacin en Colombia se encuentra bastante lejos de su plena garanta. En buena medida, la desigualdad en la distribucin de los ingresos y la riqueza explica esta situacin. Segn datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Colombia es el undcimo pas con mayor desigualdad del mundo".

La misma Federacin señala que:

" Tomando como referencia los datos oficiales de la FAO, el hambre en Colombia muestra un claro comportamiento ascendente, con un ritmo de crecimiento que ya supera la velocidad con que se incrementa esta calamidad en el promedio del mundo en desarrollo e, incluso, frica Subsahariana. Este crecimiento sigue en el 2006.

Las cifras ms recientes de carcter oficial (correspondientes al año 2005) indican que 12 de cada 100 niños y niñas menores de 5 años sufren de desnutricin crnica; el 44.7 % de las mujeres gestantes son anmicas o el 11 % darn a luz bebs con bajo peso; el 53 % de los menores de 6 meses de edad no reciben lactancia materna exclusiva; el 36 % de la poblacin tiene una deficiente ingesta de protenas; y, el 41 % del total de hogares colombianos manifiesta algn grado de inseguridad alimentaria." (2)

El problema del hambre se agudiza con el desplazamiento forzado de la poblacin, hay que recordar que ste es el tercer pas a nivel mundial, slo superado por el Congo y Sudn. La situacin en que viven las y los desplazados es angustiante, los organismos internacionales señalan que el 87% de los hogares desplazados se encuentra en grado de "inseguridad alimentaria".

As, la desnutricin crnica en niñas y niños desplazados alcanza el 22.6%, 10 puntos por encima de la media nacional. La lactancia para estos niños y niñas dura en promedio 1.5 meses y slo la reciben como "lactancia exclusiva" un 18% de ellas y ellos. Se debe recordar que la Organizacin Mundial de la Salud recomienda que la lactancia dure por lo menos 6 meses para que los niños y niñas reciban todos los beneficios para su salud fsica y mental.

Un dato ms que señala la Federacin es que el 59% de las mujeres gestantes padecen anemia, superando en 15 puntos porcentuales a las gestantes no desplazadas.

Si tomamos el ejemplo de Hait, la Coordinadora Nacional para la Seguridad Alimentaria (CNSA) a alertado sobre el hambre que sufren ms de tres millones de personas.

La situacin era grave, el sismo y sus consecuencias la agravaron an ms. De acuerdo con el director de la institucin a la que he hecho referencia, esa cifra no incluye a las ms 600 mil personas que se encuentran desplazadas en el interior, huyendo de la catstrofe.

De acuerdo con del mismo, " un 32% de los hogares presenta un consumo alimentario pobre y al lmite de lo aceptable, mientras que en 2007 esta proporcin era del 25%".

La pobreza se ha agudizado debido a que a la poblacin que ya la sufra, se suma aquella que tena un nivel social intermedio y que perdieron sus bienes y capacidad econmica, esta poblacin era de aproximadamente el 32%, y se redujo al 17%, mientras, a la inversa, la poblacin ms pobre pas de 17 a 34%.

Las y los ms vulnerables son aquell@s que se encuentran desplazad@s, minusvlid@s, las mujeres y los niños y niñas.

Con los ejemplos que hemos tomado hasta aqu, podemos darnos una idea general de la situacin del derecho humano a la alimentacin en el Continente. Cuando el Director de la FAO, Jacques Diouf, plante que en 2010 se incrementar la poblacin que padece hambre, señal que "para una regin exportadora es una paradoja".

La crisis alimentaria est ligada ntimamente a la proliferacin de los llamados agrocombustibles, lo que ha generado que la produccin de maz, trigo y otros, sea destinado ahora no a la satisfaccin de las necesidades alimenticias, sino a la creacin de energa.

Los agrocombustibles pretenden sustituir al petrleo, as, se cultiva cebada, trigo, caña de azcar o maz para producir bioetanol, mientras que para producir biodiesel se utiliza principalmente la soja.

El socilogo belga Eric Holtz Gimenez, citado por Francois Houtart en su artculo "El costo ecolgico y social de los agrocombustibles", que puede ser consultado en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=56042 , plantea que:

"Los agrocombustibles son de dos tipos, el etanol, que es un alcohol producido a partir de la caña de azcar, del maz, del trigo y el biodiesel, que es la produccin de aceite a partir de la soya, del colza o de la palma. Segn varias fuentes, el consumo de estas energas produce menos gases invernaderos que el petrleo o el gas, es decir que la combustin es algo ms limpia. Sin embargo, este clculo parece insuficiente para llegar a una conclusin definitiva. Si se toma el proceso completo de la produccin, cada tonelada de biodiesel producido a partir de la palma aceitera por ejemplo, emite ms CO² que el petrleo. El etanol producido a partir de la caña sembrada en la selva tropical, produce una vez y media ms de gas a efectos invernaderos que el petrleo. Es decir que para hacer un clculo real, debemos tener en cuenta muchos ms elementos que solamente el resultado de la combustin.".

Desde hace varios años existe un serio debate en cuanto a los beneficios y perjuicios de esta modalidad, no slo por sus consecuencias sociales -el incremento de los costos de los alimentos-, sino tambin por los impactos ambientales.

Entre los impactos ambientales se encuentran: el empobrecimiento de suelos, por ejemplo, en la Cuenca del Amazonas, el monocultivo de soja ha dejado infrtil gran parte de la tierra.

La produccin de agrocombustibles en Amrica Latina ha sido la segunda causa de deforestacin, por ejemplo, en Brasil alrededor de 200 millones de hectreas de selvas tropfilas, praderas y pantanos fueron eclaradas por el gobierno "tierras degradadas" y aptas para el cultivo de agrocombustibles, estas tierras eran ecosistemas con rica biodiversidad en las regiones de Mata Atlntica, del Cerrado y del Pantanal, que estaban ocupadas por poblaciones indgenas y campesinas. El presidente Brasileño Luis Inacio Lula da Silva ha abogado a favor de los agrocombustibles, señalando que "No me digan, por el amor de Dios, que la comida es cara a causa del biocombustible. La comida es cara porque el mundo no est preparado para ver comer a millones de chinos, indios, africanos, brasileños y latinoamericanos" (8).

La produccin de este tipo de cultivos puede generar escasez de agua, esto debido a que, por ejemplo, para producir un litro de etanol se requiere entre tres y cinco litros de agua de riego y el cultivo de ste produce hasta 13 litros de aguas residuales. Desde 2007, el Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI por sus siglas en ingls), en el marco de la Semana Mundial del Agua, present un informe en el que prev que la produccin de agrocombustibles provocar la duplicidad de la demanda actual de agua para la agricultura para el año 2050.

Advirti, asimismo, que las generaciones venideras pueden tener un problema grave debido a la necesidad de grandes cantidades de terreno para la produccin de etanol y biodisel. Esto se refuerza con un informe que realiz el Instituto de Administracin del Agua (IWMI) con el apoyo de la ONU, en l, determinan que la produccin de agrocombustibles agravar el problema de la escasez del agua.

Pero no paran ah los impactos sobre el medio ambiente, significan ms herbicidas y los combustibles que necesita la maquinaria utilizada para acondicionar los terrenos de cultivo dedicadas a la produccin de agrocombustibles, suponen el uso de energticos fsiles contaminantes. Adems, la preparacin por medio, por ejemplo, del incendio de los suelos produce gases de efecto invernadero.

Los defensores de los agrocombustibles plantean que stos son una forma de generar el desarrollo rural, veamos un ejemplo de las "bondades" que han trado para las comunidades: en julio de 2008, en Guatemala, en un rea conocida como "Finca de los Recuerdos", donde el Ingenio Guadalupe produce etanol, unas 60 familias keqchi intentaron recuperar parte de las tierras para cultivarla y producir alimentos, en respuesta, de acuerdo con la organizacin Salva la Selva, "fueron atacados por paramilitares asociados a la compaña. Durante este ataque, les dispararon desde un helicptero, resultando herido un hombre de 35 años, padre de tres niños, quien tuvo que ser hospitalizado. Al da siguiente, las familias y representantes de la organizacin campesina CUC, realizaron una protesta pacfica durante la cual volvieron a ser atacados por los paramilitares, a quienes acompañaban dos representantes del Ingenio Guadalupe. Hubo disparos, amenazas de muerte, y dos mujeres resultaron detenidas de manera ilegal."

Hechos similares ocurrieron en una zona llamada Coatepeque en la que se ha expandido la produccin de palma de aceite para producir biodisel.

Ante los hechos descritos, la organizacin Rights Actions ha exhortado la realizacin de acciones ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), exigiendo la suspensin de todo apoyo o financiamiento para agrocombustibles en Guatemala, la carta puede ser leda completa en http://www.salvalaselva.org/protestaktion.php?id=283 , aqu se reproduce parte de ella: "La produccin de agrocombustibles en Guatemala ha incrementado la deforestacin, la desertificacin y acelera el cambio climtico. Tambin incrementa el hambre, y viola los derechos territoriales de las comunidades indgenas, incrementando la represin violenta. Por favor, suspenda inmediatamente su apoyo a los agrocombustibles en Guatemala."

Antonie Bouhey de la organizacin Peuples Solidaires: "los agrocombustibles suponen un doble castigo para las poblaciones rurales de los pases del sur: su cultivo no slo se realiza sobre tierras que podran servir para alimentar a las poblaciones locales sino que, adems, su produccin propicia el aumento del precio de los alimentos en todo el planeta".

La Organizacin de Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura (FOA), han advertido que America Latina, a pesar de ser la mayor regin productora de alimentos en el mundo, est en riesgo de una crisis alimentaria atroz.

En las cifras que damos en la primera parte de este artculo, podemos darnos cuenta de que sta, es una realidad ya para millones de latinoamericanos que no tienen acceso siquiera a un plato de alimento. La crisis econmica agrav el problema y as Amrica latina vive en una paradoja: una regin rica, exuberante, y una poblacin famlica y empobrecida.

En Mxico, por ejemplo, entre el 15 de diciembre de 2009 y el 20 de enero de 2010 se increment el costo de la canasta bsica en las zonas indgenas en un 50%, mientras que en Guatemala el salario mnimo no llega a cubrir el costo de una.

De acuerdo con Eric Holtz-Gimnez, en su artculo titulado "5 mitos de los agrocombustibles":

"Segn la.FAO, hay suficiente cantidad de alimentos en el mundo para alimentar a todos sus habitantes con una racin diaria de 2,200 caloras, bajo la forma de frutos frescos y secos, legumbres, lcteos y carne. Sin embargo, por ser pobres, 824 millones de personas siguen sufriendo de hambre. Ahora bien, la transicin anunciada pone a competir la produccin alimentaria con la de combustibles en el acceso a la tierra, al agua y a los recursos. Un ejemplo concreto de esa situacin se da actualmente en Mxico. Como sus barreras aduaneras fueron desmanteladas en el marco del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (TLCAN) (10), Mxico importa hoy en da el 30% de su maz de Estados Unidos (11). La creciente demanda de etanol en este ltimo pas ha provocado una enorme presin en el precio del cereal, que en febrero de 2007 subi a su nivel ms alto de los ltimos diez años y provoc un aumento dramtico en el precio de la tortilla" (4)

Ese es slo un ejemplo claro de la relacin entre la produccin de agrocombustibles y el incremento de alimentos de consumo bsico, una situacin que agrava el drama del hambre no slo en Amrica Latina, sino en todo el mundo.

Los pases ricos se vuelven a beneficiar con la pobreza de los pobres, depredando tierras y bosques, despojando a las comunidades campesinas utilizando los mtodos ms violentos y brutales, expulsndolos hacia las zonas urbanas donde el nico futuro que les espera es el de la marginacin.

En la Comisin de Derechos Humanos de la ONU, se aprob una declaracin en la que se señala que "el hambre constituye un ultraje y una violacin de la dignidad humana, y en consecuencia, hace necesaria la adopcin de medidas urgentes a nivel nacional, regional e internacional para eliminarla". Hace unos años, el expresidente cubano Fidel Castro hizo pblica una reflexin titulada "Condenadas a muerte prematura por hambre y sed ms de 3,000 millones de personas en el mundo", en ella denunciaba: "el hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribucin de las riquezas y de las injusticias de este mundo" y adverta sobre "la idea siniestra de convertir los alimentos en combustibles", que Estados Unidos mediante el entonces presidente George Bush anunci como lnea econmica.

Sin embargo, la mayora de los gobiernos de los pases latinoamericanos estn haciendo caso omiso, son sordos, mudos, inactivos ante el sufrimiento de masas de seres humanos hambrientos que viven en la zozobra de si habr un trozo de pan que llevar a la boca, hoy, mañana o pasado.

Ante esa actitud, los campesinos, pequeños agricultores, trabajadores sin tierra, comunidades pobladoras de selvas y montañas se han organizado en todo el Continente en resistencias frreas en contra del despojo, exigiendo se detenga la produccin de agrocombustibles y se lleven a cabo medidas que garanticen la "Soberana alimentaria", que respete la diversidad cultural, a continuacin reproduzco textualmente parte de la carta "Polticas y acciones para erradicar el hambre y la desnutricin" que han propuesto y que completa puede ser consultada en: http://www.eradicatehunger.org/es/vea-la-carta-abierta

"Creemos firmemente que las acciones para erradicar el hambre y la malnutricin deben basarse en una visin del mundo en la que:

. la soberana alimentaria debe ser reconocida e implementada por las comunidades, pueblos, Estados e instituciones internacionales;

. todos los pueblos, sociedades y Estados deben poder determinar sus propios sistemas alimentarios y tener polticas que aseguren la disponibilidad de alimentos suficientes, de buena calidad, asequibles, saludables y culturalmente apropiados;

. debe haber respeto por los derechos de las mujeres, reconocimiento de su contribucin crucial como proveedoras de alimentos, y representacin de las mujeres en todos los rganos de toma de decisiones;

. deben conservarse y rehabilitarse los entornos terrestres y acuticos, as como la biodiversidad, basndose en un manejo ecolgicamente sostenible de las tierras, suelos, aguas interiores, mares, semillas, ganado y organismos acuticos;

. la diversidad de conocimientos, alimentos, lenguas y culturas tradicionales, debe ser valorada y respetada;

. el modo en que los pueblos se organizan y expresan a s mismos debe ser aceptado, y el poder de los pueblos para tomar decisiones sobre su herencia material, natural y espiritual debe ser defendido."

Ante la situacin de hambre en la que viven millones de latinoamericanos y latinoamericanas, es inadmisible el silencio, la inactividad, es necesario que se sigan organizando las comunidades en defensa de un derecho fundamental para la vida de todo ser humano del que estamos siendo privados por un sistema econmico cruel, brutal, para el que somos slo nmeros o mano de obra barata. Es necesario que desde todos los espacios posibles de participacin, levantemos nuestra voz de inconformidad y nos manifestemos en contra de que Amrica Latina siga produciendo el 40 por ciento de los agrocombustibles en el mundo, mientras millones de seres humanos mueren de hambre en la peor de las miserias.


(1) FAO. Seguridad Alimentaria y Nutricional. Conceptos bsicos ftp://ftp.fao.org/TC/TCA/ESP/PESA/conceptosSAN.pdf

(2) FIDH. "El derecho a la alimentacin en Colombia", Federacin Internacional de Derechos Humanos

(3) Le Monde, "Le prsident brsilien, Lula, plaide en faveur des biocarburants", 17 de abril de 2008; Marco Sibaja, "Brazil: Biofuels are not at the root of hunger crisis", The Associated Press, 17 de abril de 2008.

(4) Eric Holtz-Gimnez, Le Monde Diplomatic, edicin española, Junio 2007, http://www.attacmadrid.org/d/8/070722113643_php/F1.pdf

Bibliografa recomendada:

BRAVO Elizabeth, Biocombustibles, cultivos energticos y soberana alimentaria en Amrica Latina, Quito, Balli, Accin ecolgica, Aivos, 2007.
CARRERE Ricardo (coord.), Palma aceitera - De la cosmtica al biodiesel, la colonizacin contina, Montevideo, WRM, UITA, 2006.
GUITARA Victor, www.ircamericas.org/esp/4463 .
HOLTZ GIMENEZ Eric, Les cinq mythes de la transition vers les agrocarburants, Le Monde Diplomatique, junio 2007.